Esto es lo que escuchamos en la llamada, punto por punto, y lo que haríamos con ello. Sin relleno.
Un palacio del siglo XVI restaurado a mano durante treinta años, el mejor corzo de Europa a la puerta y un pueblo de cien vecinos donde nadie roba nada. Eso no se compra ni se copia. Es la parte que va bien.
La parte que os está costando dinero cada mes es otra: todo el negocio depende de que una sola persona lo lleve en la cabeza, sobre la marcha, sin ningún sistema detrás. Y esa persona quiere jubilarse.
Cada una, con lo que se dijo literalmente y con la solución que ya tenemos montada para esto. Pulsa para abrir.
No hay web, no hay redes, no hay ninguna forma de que alguien que no os conozca de antes os encuentre. Todo el negocio corre a boca a boca, con un activo — un palacio del siglo XVI — que ni siquiera se puede enseñar en foto a quien pregunta.
Identidad digital del hotel y Web 4.0 propia, con motor de contenido en vídeo y fotografía multilenguaje generado automáticamente. Todo el material que hoy no existe, listo para publicar y sincronizado con disponibilidad real.
Seis de cada diez reservas —y probablemente más de las que decís que llegan por Expedia y Hotelbeds— pasan por comisión. Es el margen que más rápido se puede recuperar y hoy nadie lo está tocando.
Motor de reservas inteligente con reserva directa a comisión cero, más un plan de reducción progresiva de dependencia OTA y una campaña específica para mover volumen del canal indirecto al directo sin perder las reservas que ya llegan por ahí.
No hay ficha de cliente, no hay histórico, no hay forma de saber quién repite ni de avisar a nadie cuando llega su temporada. El equipo de fútbol que se alojó un mes, los ingleses que paran cuatro veces al año: hoy esa información no vale nada porque no está en ningún sitio que se pueda usar.
CRM central con capa de IA donde cada huésped queda registrado con su historial, preferencias y motivo de visita. A partir de ahí, fidelización automática: el cliente de temporada de caza recibe su aviso y su oferta sin que nadie tenga que acordarse.
Ajustáis precio cuando veis que hay un festival o que ha llamado un equipo de fútbol. Funciona, pero deja fuera toda la demanda que no veis venir — y explica por qué la ocupación media se queda en el 30% pudiendo ser el doble, como vosotros mismos decís.
Revenue management con IA predictiva que ajusta tarifa por temporada, demanda y eventos de la zona de forma automática, más un sistema anti-overbooking que cruza disponibilidad real en todos los canales a la vez.
Funciona hoy porque el pueblo es de cien vecinos y no roba nadie. Pero es un modelo que no escala, que depende de que una persona esté físicamente disponible hasta la una de la madrugada, y que no deja ningún registro de quién ha entrado o salido en ningún momento.
Check-in digital con verificación de identidad automática y cerradura inteligente en el acceso principal. El hotel sigue abierto 24 horas si queréis, pero con trazabilidad completa y sin que dependa de que alguien esté allí para dar la llave.
El cazador que viene a por corzo, el jubilado inglés que para de paso hacia Levante, la empresa que reserva un salón y la pareja que busca boda son cuatro negocios distintos hoy tratados igual, a mano, y solo vosotros sabéis distinguirlos.
Personalización automática por perfil de huésped antes de la llegada, con comunicación multicanal por WhatsApp y email gestionada por IA: cada tipo de cliente recibe el mensaje, la oferta y el trato que le corresponde sin que nadie tenga que decidirlo cada vez.
Con 77 años y uno o dos más de actividad por delante, sin nadie en la familia que vaya a coger el relevo, todo el conocimiento operativo —tarifas, protocolos, quién es cada cliente— sigue sin estar en ningún sitio fuera de vuestra memoria. Se hereda el activo, pero hoy no se podría heredar el negocio.
Portal operativo con protocolos documentados, base de conocimiento comercial y reporting financiero automático. El día que alquiléis, vendáis o entre alguien nuevo, el sistema explica solo cómo funciona el hotel — no hace falta que se lo contéis vosotros.
1.100 hectáreas con los mejores corzos de Europa y dos salones para 150 personas con jardines para bodas. Ninguno de los dos tiene ficha, tarifa ni forma de reservarse. Es ingreso completo, ya construido, que hoy vale cero en el sistema porque no está en ningún sistema.
Empaquetado como producto propio dentro de la web y el motor de reservas, con contenido y ofertas automáticas específicas para caza y bodas, y un motor de ventas que cualifica y cierra ese tipo de reserva —de mayor ticket medio que una habitación suelta— sin intervención manual.
No hace falta construir nada nuevo. Hay dos activos completos, terminados, que hoy no generan ni una reserva porque no existen fuera de vuestra cabeza.
1.100 hectáreas, los mejores corzos de Europa según os llega el boca a boca de cazadores internacionales. Hoy no tiene ficha, no tiene tarifa, no tiene forma de reservarse junto con la habitación. Es un producto premium completo que vive fuera de cualquier sistema.
Dos salones para 150 personas cada uno, jardines, una pista reconvertida ya lista para cóctel al aire libre. Vuestras palabras: "esto aún no lo he explotado". Es la línea de ingreso más rápida de activar de todo el proyecto.
No llegamos a cambiaros de PMS ni a imponer herramientas nuevas. Cogemos lo que ya usáis —o lo que falta— y lo hacemos hablar entre sí, con una capa de IA por encima gestionando lo que hoy hacéis a mano.
Entramos a ver de verdad cómo entra cada reserva, dónde se pierde dinero y qué falta para que el negocio funcione sin que tengáis que estar encima cada día.
Presencia digital real y un canal directo con 0% de comisión frente al 20-25% que hoy se lleva Booking. Cada huésped queda registrado —quién es, qué consumió, si vino por el coto o por la boda— en un único sitio.
Cerradura inteligente en el acceso principal y verificación de identidad automática. El hotel puede seguir abierto 24 horas, pero con trazabilidad de quién entra y sale, sin que dependa de que alguien esté físicamente allí.
El cliente de caza, el de boda, el que para de paso hacia Levante y el de empresa reciben trato distinto de forma automática. Las tarifas se ajustan solas por temporada y demanda, no a ojo.
Todo lo que hoy solo sabéis vosotros queda en el sistema: protocolos, tarifas, clientes, histórico. El día que alquiléis, vendáis o entre alguien nuevo a gestionar, el negocio no se va con vosotros por la puerta.
Vamos a trabajar de la mano con vosotros. No porque sea la forma de vender más caro, sino porque un negocio con este potencial no se puede quedar en un sistema mal implementado — y porque hay muy pocos hoteles con la esencia que tiene el vuestro. Nos asociamos con Faustino: un mínimo de doce meses de acompañamiento inicial, codo a codo, hablando con vosotros día a día mientras el sistema se implementa y se ajusta a como funciona realmente el hotel.
Antes de hablar de precio, esto es lo que hay encima de la mesa hoy, con vuestros propios números de la llamada:
Solo la comisión OTA que pagáis hoy en un año cubre buena parte de la implementación completa. El resto es tiempo y calidad de vida recuperados.
Con tus propios datos: 12.000 € de facturación media al mes, 7.000 € de gasto entre plantilla, mantenimiento, luz, agua y plataformas terciarias.
| Anual | Hoy | Con el sistema | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Facturación | 144.000 € | 192.000 € | +48.000 € |
| Gastos | 84.000 € | 87.600 € | +3.600 € |
| MARGEN NETO | 60.000 € | 104.400 € | +44.400 € |
La proyección de 16.000 €/mes no es un número inventado: es el techo que tú mismo dijiste haber tocado ("de 12 ha sido 16"). Lo único que cambia es que deja de ser un mes suelto y pasa a ser la media, con el sistema sosteniéndolo todo el año.
Los gastos casi no se mueven (+4%) porque plantilla, mantenimiento, luz y agua son en gran parte fijos. Y dentro de ese gasto, la comisión OTA pierde peso porque el crecimiento nuevo entra por reserva directa, que es comisión cero.
En tiempo y calidad de vida esto no se pone en euros con la misma solidez, pero es igual de real: hoy eres tú quien recibe al último huésped hasta la una de la madrugada, quien ajusta el precio a mano cada vez que hay un evento, y el único que sabe distinguir a un cliente de caza de uno de paso. El check-in digital y la segmentación automática no eliminan ese trabajo — te lo quitan de encima a ti. Con 77 años y uno o dos más de actividad por delante, esto pesa tanto como el dinero.
Con +44.400 €/año de margen extra, el pago único de 16.000 € se recupera en menos de 5 meses de funcionamiento normal.
| Entregable | Coste |
|---|---|
| Auditoría del sistema completo | 2.000 € |
| Web 4.0 del hotel | 1.000 € |
| Motor de reservas inteligente + CRM central | 3.500 € |
| Check-in digital y control de acceso | 3.500 € |
| Fidelización, revenue y segmentación de cliente | 4.500 € |
| Subtotal implementación | 14.500 € |
| Creación de contenido y documentación in situ (por sesión, ~10 al año) | 500 € × 10 |
| Total, un año completo | 19.500 € |
Mismo desglose que el camino por fases de abajo. La grabación in situ sirve a la vez para el contenido comercial y para dejar documentados los protocolos del hotel.
Se implementa todo el sistema de golpe: auditoría, web, motor de reservas, CRM, check-in digital y fidelización. El contenido y la documentación quedan incluidos en la mensualidad, sin sesiones sueltas. Es la opción más económica de las dos si ya sabéis que vais a necesitar el contenido — 3.500 € menos que ir por fases.
Cuatro fases, en el orden en que resuelven la problemática: primero lo que faltaba por completo, después lo que genera ingreso, al final lo que necesita que todo lo anterior ya esté funcionando.
| Fase 1 · Diagnóstico + check-in/out digital | 5.500 € → 4.500 € si se confirma hoy |
| Fase 2 · Web + motor de reservas con IA predictiva | 4.500 € |
| Fase 3 · Fidelización, revenue y segmentación | 4.500 € |
| Fase 4 · Creación de contenido y documentación | 5.000 € |
Nada de esto sustituye la conversación. Esta presentación es el punto de partida para que la próxima llamada vaya directa a números y a plan de trabajo.